EL famoso FAP o Filtro Antipartículas

¿Quieres saber como funciona y como mejorar su rendimiento?

Lo primero, ¿Qué es?

El filtro de partículas elimina casi todas las emisiones de partículas diesel y humo negro reteniendo las partículas sin quemar rechazadas por el motor y garantizando su combustión.

De este modo, el nivel de emisiones de partículas del motor HDi, que es especialmente bajo, gracias a la tecnología de la inyección directa “common rail”, es aún menor.

Funcionamiento

El sistema FAP hace que el HDi sea un motor aún más limpio y respetuoso con el medio ambiente.

Las partículas son una mezcla de compuestos restos  de la combustión (Carbono puro),  partículas de hidrocarburos sin quemar, metales de desgaste, sulfatos  y cenizas, de tamaño entre 0,1 y 1 micras (0,001 mm)

La normativa actual establece una cantidad máxima de emisiones de partículas de 5 mg/km

Para ello, se hace indispensable el uso del filtro de partículas en los motores Diesel. El grupo PSA se beneficia de su experiencia de más de una década en el uso del filtro de partículas

Componentes

El sistema FAP se compone de:

1. Una gestión altamente sofisticada del motor HDi common rail, que determina la   regeneración del filtro y el autodiagnóstico del sistema.

2. Un elemento filtrante, asociado a un precatalizador previamente ubicado.

3. Un aditivo, que se añade al carburante por medio del sistema de inyección.

El filtro de partículas

El Filtro de partículas (FAP) es un filtro en carburo de silicio situado en la línea  de escape que permite disminuir la contaminación de los vehículos diesel filtrando y atrapando más del 99% de las partículas y de los elementos sólidos de los gases de escape.

  •   Gran eficacia en filtración (umbral de 0,1 micrones).
  •   Pérdida de carga reducida.
  •   Muy buena resistencia a los esfuerzos térmicos.

La regeneración

Las partículas acumuladas en el filtro, compuestas en su mayoría por carbonos e hidrocarburos, son quemadas periódicamente por medio de una combustión en el propio filtro (la regeneración). Para ello es necesario la presencia de oxigeno y una temperatura de 550ºC.

El calculador motor decide el  momento de iniciar la regeneración a partir de una cartografía compleja que depende de las condiciones de conducción del vehículo, del grado de taponamiento del FAP (informado a través de un sensor de presión diferencial) del estado de circulación del vehículo (régimen, temperatura motor..),  kilometraje desde la última regeneración..

Según el nivel de saturación del filtro, la regeneración se producirá de media cada 400 ó 500 kilómetros, de forma totalmente inapreciable para el conductor.

El proceso de regeneración se desarrolla en dos etapas:

1- Una post-inyección de carburante, que se realiza en la fase neutra del pistón y que origina una post-combustión en el cilindro e implica una subida de temperatura de los gases de 200ºC a 250ºC (es decir, suben hasta 350º/400°C).

2- Una post-combustión complementaria, generada por un catalizador de oxidación, colocado antes del filtro, que afecta a los hidrocarburos no quemados procedentes de la post-inyección. La temperatura se eleva en más de 100ºC (lo que significa alcanzar de 450ºC a  500°C).

Estas acciones de por sí necesitarían de un tiempo de regeneración prolongado para quemar las partículas.  Para que el umbral de regeneración sea a menor temperatura y  se requiera menos tiempo para ella, el grupo PSA utiliza en sus sistemas el aditivo.

La aditivación

La aditivación consiste en la inyección del aditivo en depósito de combustible.

Cuando el sistema detecta que se reposta combustible, la centralita motor (CMM) calcula la cantidad de aditivo correspondiente y comanda un sistema de aditivación que inyecta el aditivo en el depósito.

Este aditivo es un compuesto químico que reduce la temperatura natural de combustión de las partículas hasta los 450º  y  también el tiempo requerido para su regeneración.

Según motorización y sus evoluciones existen varias evoluciones en el compuesto químico del aditivo: cerina, óxidos de hierro, etc..

El aditivo es un compuesto que, a diferencia de las partículas, no se elimina completamente durante las regeneraciones, con lo que con el tiempo puede llegar a reducir la eficacia del filtro. El uso de aditivos más avanzados ha llevado a optimizar las operaciones de mantenimiento del FAP:

Mantenimiento del FAP:

El FAP sigue estando en pleno desarrollo, lo que ha permitido llevar las operaciones de mantenimiento cada 120.000 km, gracias al uso de un nuevo aditivo.

Mientras que las primeras generaciones del FAP lo precisaban cada 80.000 km, las más recientes lo requieren, dependiendo de los vehículos y la motorización, entre 120.000 km y 180.000 Km. La aplicación de un nuevo elemento filtrante y de un nuevo aditivo permitirá un FAP sin mantenimiento.

Un excelente balance medioambiental:

El sistema FAP se inscribe dentro de la estrategia de reducción de emisiones contaminantes que persigue la marca Peugeot. El sistema FAP proporciona al motor Diesel HDi una ventaja ecológica determinante completando eficazmente la regeneración de los gases de escape con la eliminación de partículas y de humos

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